Estas son mis reglas. Si no las cumplo, usted no paga esa visita.
Limpio casas en Tampa yo misma. No mando equipos rotativos ni subcontrato. Lo que está escrito abajo es lo que usted recibe en cada visita, y lo que pasa si algo sale mal.
Seis, sin letra chica. Son las mismas para una casa de un cuarto que para una de cinco.
Si voy retrasada más de quince minutos, le aviso por teléfono antes de la hora, no después.
Trabajo sola. Usted aprende mi nombre una vez y esa es la persona que entra a su casa cada visita.
Grifería, juntas, interior del microondas, base del inodoro y detrás de la taza. Es donde se nota si alguien hizo el trabajo.
Lo que muevo para limpiar vuelve exactamente donde estaba. Sus cosas se tocan lo mínimo necesario.
Uso productos suaves y sin olores agresivos. Si prefiere los suyos, los uso sin cobrar diferencia.
Mancha vieja, azulejo suelto, cajón roto: se lo reporto el mismo día, con foto, antes de que usted lo descubra.
No hay discusión ni formularios. Esto es exactamente lo que ocurre.
Regreso dentro de las siguientes 48 horas y corrijo el punto señalado, sin costo y sin condiciones.
Le devuelvo el importe completo de esa limpieza. No una parte, no un crédito: la visita entera.
Se lo aviso el mismo día y lo repongo o lo pago. Estoy asegurada y trabajo como LLC registrada en Florida.
Así se ve una casa cuando cierro la puerta y me voy. Nada de esto está montado: es el estándar al que me comprometo arriba.









Casas de Tampa y alrededores. Cocina, baños, recámaras y áreas comunes en cada visita.
Escriba su dirección y reservamos. Reservar es aceptar este trato, en los términos de arriba.